Valoración-Crónica de la Huelga General 8M 2018

 

Tardías, pero habiendo hecho un análisis exhaustivo; así llega nuestra crónica sobre el 8M justo un mes después de haberse hecho la primera Huelga Feminista en España. Y es que hemos necesitado todos estos días para la reflexión, la valoración y la autocrítica; para digerir todos los sentimientos y experiencias que vivimos ese día, fruto de un año de trabajo, de esfuerzo y aprendizaje, donde hubo momentos en que pensamos que no podíamos más, que la situación nos desbordaba, que lidiar con el feminismo y el anarcosindicalismo era imposible, y más aún en un proceso tan nuevo donde todas estábamos aprendiendo a empoderarnos, a buscar y reclamar nuestro espacio, porque somos conscientes de que a nuestro sindicato también le hace falta una revolución feminista.

No, no ha sido sencillo para la CNT; además, como anarcosindical sabíamos que no le iba a gustar ni a las instituciones, ni a la patronal, ni a los sindicatos amarillos o de concertación, ni a la policía. No obstante, ésta es nuestra esencia: ir en contra del poder y a pesar de que esto nos hace trabajar más duro y asumir más riesgos, también nos hace no desistir. Hemos sufrido represión por muchos estamentos de ese poder al que incomodamos: la institución ha pretendido ningunearnos y no nos han llamado en muchos casos para negociar los servicios mínimos; la patronal ha despedido afiliadas por comunicar su intención de hacer Huelga y por animar a sus compañeras a hacerla; los sindicatos amarillos, no contentos con hacer un parche de paros de dos horas, también han mal informado sobre la legalidad de nuestra Huelga boicoteándola en los centros de trabajo, haciendo de ello un juego sucio que los retrata cada día más; la policía ha retirado carteles y ha identificado a compañeras en muchas partes del Estado (Valladolid, Burgos, Madrid…); pero todo esto nos ha fortalecido y nos ha hecho reafirmarnos aún más de que íbamos por el buen camino y que un panorama nuevo se está abriendo en el sindicalismo.

Y tras un año de trabajo intenso en el sindicato, de plenos y plenarias, de planificación, asambleas internas y de trabajadoras, reparto de panfletos y pegadas de carteles… llegó el día 8 de marzo. Desde las 00.00 comenzamos con acciones. Junto con compañeras y compañeros del Sindicato de Gráficas y Espectáculos se celebró una concentración en la Plaza de Tirso de Molina que siguió con una pegada de carteles por el centro de Madrid. Cuando llegamos a Sol, un grupo de policía nos identificó, los cuales siempre que nos ven les resulta ciertamente agradable pararse un rato a hablar con nosotras ­­­˗¡qué le vamos a hacer!-; así pues, tras rodearnos a todas las compañeras entre 15 o 20 de ellos, un grupo de mujeres que estaba de cacerolada en Sol nos rodeó para gritarle a la policía que -¡si nos tocan a una, nos tocan a todas!-. Ahí sentimos la fuerza de todas las feministas como un puño unido.

La mañana comenzó bien temprano: no era día de descansar, sino de luchar. A las 6:30h los compañeros, que sostuvieron la Huelga en todo momento, nos estaban esperando en el Ateneo Libertario para ofrecernos un maravilloso desayuno que nos hizo coger fuerzas. Una vez recuperadas, fuimos al Hospital Doce de Octubre donde quedamos con otras mujeres de otras organizaciones para hacer piquetes informativos a la plantilla y a los usuarios. Mientras, en Leganés, había compañeras con el movimiento feminista de allí cortando las calles y haciendo piquetes informativos en Renfe, por colegios y comercios del barrio y, después, en ParqueSur en el que se escuchaban proclamas como «ahí enfrente, explotan a la gente». Fue allí, en ParqueSur, donde la Comarcal Sur-Villaverde juntó sus fuerzas para hacer una marcha por Leganés todas juntas.

 
Tras la marcha nos dirigimos a la plaza Chozas y Canales de Villaverde Bajo donde acompañamos a las vecinas en la lectura de su manifiesto feminista. Nos impresionó ver la cantidad de personas que allí se concentraron, ya que es un barrio que creíamos sin tradición de lucha en la calle y que siempre nos ha costado unirnos en luchas específicas; sin embargo, este 8 de marzo lo conseguimos; nuestra diversidad es nuestra fuerza.
Después tocaba dar un poco de guerra a una zona comercial cercana: el Paseo Alberto Palacios, donde se nos unieron una gran cantidad de personas del barrio, de los movimientos asociativos y mujeres que conocían nuestra convocatoria. Una cosa que nos impresionó y encantó a partes iguales, fue ver a una vecina, con su cacerola y sus criaturas, asomándose por la ventana, jaleándonos y apoyando nuestro piquete desde su casa. Como dice un compañero: «ser de Villaverde implica carácter y en estos detalles eso se nota.»

Hora de la comida y de ver a nuestras hijas e hijos que estaban en el espacio peque-compa el cual se había creado para este día con el apoyo de la Tribu, los compañéros del Ateneo, CNT y los propios padres. Durante este rato, de comida vegana riquísima, compartimos sentimiento e inquietudes con las compañeras y nos preparamos para ir a la Puerta de Alcalá, donde nos juntamos con el Bloque Combativo y escuchamos las palabras de nuestras compañera Ana Singüenza, en un pequeño mitin que se celebró previo a la marcha.  Seguidamente nos dirigimos a la manifestación convocada por la Comisión 8M. 

 

Llegadas la hora, tras contemplar la marabunta que inundaba las calles, gritando con fuerza cánticos feministas, y tras ver que costaba moverse por el centro de Madrid, sentimos que todo el trabajo realizado, todos los baches y decaídas, todos los días invertidos, merecieron la pena. Sentimos orgullo de ser parte activa de este día, de ser el sindicato que ha sabido ponerse detrás de un movimiento que tiene mucho que construir en la sociedad. Sentimos que éste ha sido un peldaño más en todo el trabajo que tenemos por delante las feministas y las anarcosindicalistas. 

 

Sabemos que todo este proceso nos ha enseñado mucho, tanto los aciertos, como los errores cometidos en la construcción de espacios comunes. Todo ello nos han hecho tomar nota para el trabajo diario y futuras convocatorias feministas. Hemos forjado alianzas con mujeres y colectivos que los que hemos trabajado conjuntamente. Somos conscientes de que la Huelga General Feminista y las manifestaciones no lo han sido todo, que esto nos ha forrtalecido para seguir trabajando por un feminismo de clase, anticapitalista, antirracista, antifascista e inserto en el sindicalismo. Porque somos conscientes de que este día también ha sido importante para el feminismo dentro de nuestro sindicato, para que los compañeros se conciencien de que hay que dejar espacios, dar la voz, crear redes de cuidados, dar un paso atrás para dar un paso adelante.

Este 8 de Marzo ha servido para poner en el centro de la agenda política el feminismo, la desigualdad que sufren las mujeres en todos los aspectos de la vida, aunque siempre con cierta cautela. No, no queremos las migajas del sistema; no queremos este sistema patriarcal, creado para mantener los privilegios del hombre adulto blanco, cisgénero, heterosexual, y funcionalmente normativo. Debemos trabajar duro para llevar la teoría a la práctica, las consignas a la realidad; que seamos nosotras quienes decidamos cuál es la agenda política, sacar lo personal a lo político. Queremos, desde la autogestión y la creación de espacios propios, romper las cadenas que nos oprimen como clase trabajadora y mujeres; queremos un feminismo interseccional. También que nuestros compañeros se conciencien que cualquier Revolución Social, que cualquier paso que dé el sindicato debe ser siempre con una perspectiva feminista.

Este año ha dado pie a la creación de numerosos grupos de mujeres dentro de CNT, lo que ha permitido que compañeras que no encajaban su sitio en la Confederación lo hayan encontrado. Ahora, plantada la semilla, crecerá y se extenderá por todos los espacios del anarcosindicalismo cenetista y desde aquí les decimos muy alto:

 ¡Ánimo compañeras! ¡No estamos solas!

 ¡Porque la Revolución será feminista o no será!

Galería de fotos de la Huelga General Feminista del 8 de marzo