NI PATRIA NI PATRÓN, NI RAJOY NI PUIGDEMONT: TODO PATRIARCAL

 

En estas últimas semanas, la cuestión catalana está en boca de todas, incluida en los movimientos anarquistas, dividiendo a muchas en diversas opiniones del tratamiento del conflicto. Sin embargo, la imagen que podéis visualizar en la cabecera de este comunicado (abajo del todo en el texto), la cual corre como la pólvora por todos los entornos ácratas, nos une a todos en consenso.

«Ni patria ni patrón, ni Rajoy ni Puigdemont». Todas las palabras de este “cántico”, si nos damos cuenta, son hombres o reflejan lo que el movimiento feminista combate: el patriarcado. La raíz «patr-» es una evidencia clara de cuál es el eje de opresión o quién está a la cabeza de esa jerarquía; el “Padre” está presente en la tríada contra la que los movimientos anarquistas luchan: Iglesia, Estado, Mercado.  En cualquier caso, ya tenemos solucionada la ecuación:

Para seguir trabajando en el anarquismo y contra todo aquello que impide la emancipación del individuo y la sociedad, tenemos que romper del mismo modo con el patriarcado.
En el estado de excepción que nos encontramos hemos visto la testosterona rebosando por todos los lados; una guerra entre estadistas, entre “padres”. Hemos visto a hombres discutir en la política, a hombres usando la justicia para invalidar y frenar el referéndum,  a hombres uniformados, tanto de traje como de armaduras, reprimiendo a los pueblos y, por supuesto, al hombre criticando que pusieran a mujeres en primera fila como muro de contención, como si nosotras no tuviésemos capacidad de decisión de donde queremos y vamos a estar. La idea de lucha sigue estando copada por aquella famosa frase de «¡salven a ancianos, mujeres y niños primero!» en el que todas seguimos siendo humanas dependientes del hombre, del varón, débiles ante sus ojos, al fin y al cabo.

Por eso tenemos claro, compañeros, que sin nosotras no hay revolución, no habrá utopía y, así, la sociedad no podrá quebrar las cadenas de la opresión. Esas cadenas no son sino todas las opresiones de carácter jerárquico que reproducen los valores patriarcales: la autoridad de la Patria, del Patrón, de Dios. El cuestionamiento de estos poderes ya sabemos lo que significa: represión en todas sus formas.  

Hacemos un llamamiento a nuestras compañeras para que se empoderen en la lucha y la compartan. No, no dependemos de nadie ni somos seres dependientes. Debemos empoderarnos en nuestros centros de trabajo, en nuestras casas y dentro de la organización; nosotras también podemos levantar barricadas, sujetar banderas y pancartas, gritar y pelear; no permitamos que nadie nos diga cuándo es el momento o dónde tenéis que protestar. Porque sin nosotras el mundo se para y sin nosotras no habrá revolución ni utopía.

NI PATRIA

NI PATRÓN,

NI RAJOY

NI PUIGDEMONT:

TODO PATRIARCAL

 


Todos los meses cuentan.

Grupo de Trabajo Feminista
CNT Comarcal Sur-Villaverde