Médicos Sin Fronteras burla su condena y continúa con su política de despidos gratuitos

 

 

  • El pasado mes de agosto, la organización Médicos sin Fronteras fue condenada por la existencia de «cláusulas abusivas» en los contratos de su equipo de captación de socios

  • Durante el mes de agosto dos captadores de socios han sido despedidos por causa disciplinaria.

A finales del mes de julio, el Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TSJG) declaraba nula la cláusula 7 de los contratos de los captadores de socios de Médicos Sin Fronteras. La cláusula en cuestión establece un objetivo mínimo mensual tanto de número de socios como de financiación. El no cumplimiento de dichos objetivos, es decir, no alcanzar los números mínimos de productividad conlleva la aplicación de un despido disciplinario, sin derecho a indemnización alguna.

A pesar de que la justicia ha condenado a Médicos Sin Fronteras por abuso laboral, dos captadores de socios han sido despedidos por causa disciplinaria en el mes de agosto lo que indica que la empresa continúa con en su línea de despidos indiscriminados buscando excusas cada vez más absurdas, lo que deja a los trabajadores en una situación de indefensión y vulnerabilidad.

Independientemente al fin social de la organización, Médicos Sin Fronteras funciona con lógica empresarial. El modelo de negocio se basa fundamentalmente de la captación de fondos privados. En 2017 los fondos de origen privados constituyeron un 99% del flujo de ingresos, de los cuales el 46.5% provinieron de cuotas regulares de socios, lo que supone que la fuerza de ventas de la organización garantiza la mitad del flujo de ingresos.

Sin embargo, el departamento de captadores de socios carece de derechos laborales básicos: los despidos indiscriminados provocan escasa o nula estabilidad laboral alcanzando un índice de rotación de personal extraordinariamente elevado. Para evitar el impacto que la alta rotación pueda tener en la plantilla (productividad, clima laboral, baja motivación…) la fórmula que la empresa utiliza, es la intimidación a través de la amenaza de despido y técnicas de persuasión coercitiva utilizados por las sectas.

Es una contradicción diabólica que una empresa que se vanagloria de levantar la voz para denunciar la violación de derechos humanos o injusticias en terreno no respete los derechos laborales y la dignidad de sus trabajadores.

 

Sección sindical MSF – Madrid

Federación Comarcal Sur